Con una razón me mantendría viva.
Llorando hablé conmigo misma, sabés?
Me dije que te amo como se debería amar,
ese amor sagrado del que muchos hablan,
pero pocos sienten realmente,
ese incondicional el que no espera nada,
o desearía, pero no exige.
Tan solo daría todo lo que tengo,
aún sin que lo pidieras,
me entregaría para siempre,
siempre te iría a buscar
donde fuera, sin importar qué
si lo pidieras.
Y si murieras,
a veces lo pienso,
pero el dolor sería tan inmenso
que no alcanzo a imaginarlo,
mi mente se niega.
Sería un completo vacío,
La NADA misma,
como si alguien me arrancara el corazón.
Pensar que a veces te tengo tan lejos
y eso podría pasar en cualquier momento,
accidentes.
Es cuando mi pesimismo habla,
entonces pienso que nunca te veré
todo lo que desearía
todos nuestros besos y abrazos,
los que tengo guardados
los que tengo guardados
no alcanzarían para afrontar eso,
y es ahí cuando aparece mi optimismo
y dice que todo va a estar bien:
nos vamos a volver a ver, como siempre,
y a tomarnos de la mano.
Yo siempre espero que sea así.

No hay comentarios:
Publicar un comentario